No nací con una cámara entre las manos (mi madre me lo agradece), pero no tardé mucho en coger una. No la he soltado desde entonces.
Crecí entre dos culturas, la ucraniana y la kurda, rodeado de historias que contar. Quizá por eso llevo filmando memorias casi desde que tengo memoria.
Conseguí mi primera cámara en un concurso de canto. Una pena no haber tenido la cámara antes para grabar ese momento. Pero fue mi abuela la que me regaló la cámara con la que crecí.
A los 13 conseguí mi primer trabajo como filmmaker: la boda de mi tío, en mi pueblo. Ese día decidí, sin saberlo, a qué me iba a dedicar.
Durante años compaginé mi vida, estudios y trabajo con cámara en mano. Siempre cerca de una cámara.
Con más de 10 años de experiencia, mi pasión me ha llevado a trabajar con marcas internacionales como Nike, Puma, McDonald’s, Visa o EU Environment.
En 2022 mi vida cambió. Tocó mudarse a España y empezar de cero. Nueva vida, nuevo idioma, nuevos clientes, ¡y hasta nueva cámara! Gracias a Blackmagic, me enviaron una cámara de cine y me ofrecieron ser colaborador oficial de la marca.
Un año después estaba trabajando con clientes como Adidas, Lexus, Porsche, JW Marriott o FC Barcelona.
Da igual dónde, esto es lo que hago y lo que siempre he querido hacer: ser filmmaker.
Combino el ritmo ágil de un vídeo corto, con el cuidado visual y la estética del cine.
Grabo como si tuviera todo el tiempo del mundo, monto para la gente que sólo tiene un minuto.
Más de 10 años de experiencias. Más de 70 marcas. Más de 800 vídeos.
Todo esto, para que tu marca se haga notar.
¿Hablamos?